MIRADOR CELESTE
ROSO DE LUNA
Situado en un enclave privilegiado en la Sierra de San Cristóbal. Creado para disfrutar de la observación del cielo.
UN LUGAR PARA DESCANSAR
Logrosán tiene tantos recursos para visitar que lo mejor es tomárselo con calma y disfrutar del municipio en su conjunto. Para ello, se encuentra a disposición del visitante el albergue municipal, con 32 plazas en literas y dos más adaptadas para personas con discapacidad.
Este espacio de 600 metros cuadrados es una antigua construcción campestre situada en plena dehesa extremeña, un entorno idílico de encinas para descansar
entre muros de piedra vista y techos a dos aguas.
Su arquitectura conserva el aire rural y evoca a la construcción original, ofreciendo al visitante amplios espacios llenos de luz natural, baños adaptados a personas con movilidad reducida y estancias climatizadas para estar disponibles todo el año.
El objetivo del centro es potenciar la actividad turística de la zona, permitiendo al visitante disfrutar de una experiencia completa.
PANORAMA INFINITO…
… insondable, inacabable de las estrellas y planetas del cielo”. Con estas palabras definía Mario Roso de Luna (Logrosán 1872- Madrid 1931), uno de los vecinos más ilustres de Logrosán, el cielo nocturno que observaba en los alrededores de su pueblo.
Tal era su pasión por la astronomía que pese a estar en constante movimiento por dentro y fuera del país, necesitaba regresar asiduamente a la dehesa extremeña para observar el infinito cielo de la noche que desde aquí se aprecia, aunque se sabía, ya desde que tenía cinco años, las constelaciones como la palma de su mano.
Pese a que nunca utilizó telescopios, descubrió una estrella nova y varios cometas, llevando uno de ellos su nombre. Esta capacidad hizo que fuera enviado por los periódicos de la época como corresponsal científico a cubrir eclipses, le hizo un hueco entre la comunidad científica e incluso le granjeó un premio por la Asociación Española de Astronomía.
EL LEGADO DE ROSO DE LUNA
Pero las inquietudes y capacidades de Mario Roso de Luna no se quedaban ahí. Su pasión por la literatura, la música, la arqueología y la teosofía, así como sus estudios de derecho y de ciencias físico químicas le hizo tener una continua colaboración con la prensa extremeña y nacional. Muchas de estas publicaciones basadas en estudios de carácter local, sobre Logrosán y la comarca de Las Villuercas.
Su herencia llega hasta nuestros días en forma de libros, traducciones, piezas arqueológicas descubiertas por él, como la estela funeraria en lo que posiblemente fuera la tumba de uno de los lugartenientes de Viriato y diversos artilugios de diseño propio entre los que destaca su Kinethorizon, premiado por la Academia de Inventores de París.
Con todo ello, era de recibo poner en valor el trabajo de este insigne extremeño y continuar su legado en la transmisión de la astronomía y del disfrute de nuestros cielos nocturnos.
EL KINETHÓRIZON
Recogiendo la tradición de elaborar pequeñas “calculadoras analógicas” con discos de papel unidos por el centro, Mario Roso de Luna diseña este planisferio, de gran valor didáctico para los aficionados a la astronomía.
El kinethorizon se resuelve como un mapa de las estrellas que permite conocer la hora de salida, paso por el meridiano y ocultación de cualquier estrella conocida o saber la hora por la posición de una estrella.
Además, su uso nos permite comprender mejor el movimiento de los astros a lo largo de la noche y de las estaciones.
Este instrumento de astronomía popular dedicado al rey Alfonso XIII le valió la medalla de Carlos III y la de Isabel la Católica.
¿CÓMO FUNCIONAN?
Su funcionamiento parece mágico.
Por el día nos encontramos ante un soporte pétreo de grandes dimensiones en cuyo anillo exterior se muestra la hora a la que el mapa estelar será activado.
Por la noche, durante dos horas (de 22:00 a 00:00 horas), el sistema de iluminación especial se activará y mostrará el mapa estelar que se esconde bajo el corazón de esta gran piedra blanca.
EL PLUTÓN DE LOGROSÁN
Pues sí, en Logrosán puedes encontrar un plutón. En geología, un plutón es una gran masa de rocas plutónicas encajada en la corteza terrestre, procedente del ascenso de magma fundido desde grandes profundidades, que se ha enfriado y cristalizado paulatinamente, antes de llegar a la superficie.
El plutón de Logrosán es la cúpula de un gran cuerpo granítico denominado Batolito Central de Extremadura. En el Cerro de San Cristóbal afloran 4 km2 de esta masa granítica, formada por la fusión parcial de rocas de la corteza continental que se encuentran en profundidad. Una vez solidificado el magma, las fuerzas tectónicas y, posteriormente, la erosión de los materiales del anticlinal, dejan expuesta la roca plutónica.
Las fracturas de estos materiales hace unos 300 Millones de años, permiten la circulación de fluidos hidrotermales cargados de elementos químicos, que dan lugar a depósitos minerales como las casiteritas o los fostatos que se extrajeron durante décadas de la Mina Costanaza.
EL COMETA ROSO DE LUNA
Roso de Luna descubrió, a simple vista, un cometa en la constelación del Auriga, inscrito por decisión de la Academia de Ciencias de París como “Cometa Roso de Luna”, tras salir victorioso de la discusión entre un astrónomo norteamericano y otro francés sobre quién lo había visto primero. A las tres de la mañana del día 5 de julio de 1893, cuando el doctor Roso de Luna se encontraba en la explanada y carretera de Las Angustias.
En aquellos momentos este cometa se encontraba más allá del planeta Júpiter y a más de mil millones de kilómetros del Sol. Recorrió la constelación del “Cochero”, “Osa Mayor” y “Lince”, perdiéndose entre el enjambre de estrellas de la llamada “Cabellera de Berenice”, el 10 de noviembre de 1893. Según se dijo en ese informe, dicho cometa no volvería jamás a verse desde la Tierra, por describir una órbita hiperbólica.
La constelación de Auriga (el cochero), es una constelación del hemisferio norte. Su localización es sencilla: basta con mirar por encima de Orión y ubicar un pentágono de estrellas brillantes, entre las que destaca Capella (a Aurigae).
Según la mitología griega, el auriga es Mirtilo, hijo de Hermes y de Fetusa, cochero de Enómao. La hija de este último, Hipodamía, tenía muchos pretendientes pero su padre, para deshacerse de ellos, los retaba a una carrera de carros. Lo que no sabían sus contrincantes era que sus caballos eran divinos y siempre vencían. El castigo por la derrota era la muerte. Un día se presentó Pélope, de quien la joven Hipodamia se enamoró inmediatamente, y juntos sobornaron a Mirtilo para que perdiera la carrera. El auriga cambió los clavos de hierro del carro del rey por unos de cera, de manera que durante la carrera éstos se soltaron y el carro quedó destruido. En el accidente Enómao murió arrastrado por los caballos. Después de la victoria, Pélope mató a Mirtilo arrojándolo al mar y el auriga, en su caída, maldijo a la raza de Pélope. Hermes lo puso en el firmamento.
RUTA ROSO DE LUNA
El llamado Cerro o Sierra de San Cristóbal constituye un monte aislado de 680 m. de altitud máxima y unos 2500 metros de longitud, que se encuentra al suroeste del casco urbano de Logrosán, destacando su cúpula granítica unos 200 m. respecto del nivel general de la penillanura circundante.
La observación, desde la cima, hacia el norte tropieza con una enorme e inclinada pared constituida por una Sierra que discurre desde Zorita hasta Cañamero. Lo que vemos justo enfrente es la Sierra de los Poyales y de las Paredes. En realidad, estas sierras constituyen el bloque superior o elevado, respecto del bloque inferior o hundido de la penillanura, resultado del movimiento a través de una gran falla inversa producida por las últimas manifestaciones tectónicas de la orogenia alpina. El bloque superior es el llamado Bloque Elevado de Garciáz y el inferior forma parte de la depresión del Guadiana.
Si observamos el paisaje hacia el este, divisaremos Cañamero, el Risco Gordo y la Sierra del Pimpollar y al sureste las Rañas de Cañamero y de Logrosán (dos Geositios del Geoparque). En los alrededores del batolito predominan otros materiales como cuarcitas y pizarras, encontrando también zonas en las que los escapes de magma desde el batolito han dado lugar a importantes filones de mineral aprovechados desde antiguo por los habitantes de Logrosán como por ejemplo La Mina Costanaza con su filón de fosforita.
En lo más alto del cerro encontramos un vértice geodésico (señal que indica una posición exacta y que forma parte de una red de triángulos con otros vértices geodésicos, en España hay 11.000 en total).
Durante esta ruta se pueden apreciar los yacimientos arqueológicos de asentamientos romanos.
Presentación del programa senderos nocturnos.
Folleto explicativo sobre nuestras actividades culturales nocturnas.



